CIbersoc en el Congreso de Sociología

•Enero 11, 2007 • Dejar un comentario

Rubén Blanco (el Dr. House de la sociología española) me mandó la invitación al grupo que coordina en el IX Congreso de Sociología que se realizará aquí en Barcelona. Una de las sesiones estará dedicada a los Estudios de Internet y creo que sería un buen espacio para vernos las caras y conocer el “estado de la cuestión” actual en España. El cierre del envío de ponencias es el 31 de enero, poco tiempo pero vale la pena intentarlo. Ahí nos vemos.

 

Las dificultades de una Open Science

•Enero 3, 2007 • 6 comentarios

Open Science, o ciencia abierta. Antonio Lafuente comenta los resultados que Nature ha publicado sobre su iniciativa de revisión de artículos de forma abierta (Open Peer Review). Nature ofreció a los autores que lo desearan la posibilidad de que sus artículos (aceptados en una primera criba) recibieran comentarios públicos que posteriormente serían incorporados (si así lo creían conveniente) a los comentarios por el revisor. Se trataba de ensayar un modelo de Open Peer Review. La prueba se hizo entre el 1 de junio y el 30 de noviembre de 2006. Los resultados han sido muy limitados. Antonio lo glosa (vía Golem):

Nature recibe para publicar unos 10.000 textos al año.
Los editores hacen el primer filtrado y rechazan (sin mayor revisión) alrededor del 60%.
El 40% restante es revisado por dos o tres árbitros (pares) que ayudan a los editores a decidir tras emitir sus informes expertos.
Al final sólo se publica el 7% de lo que les llega.

Durante la duración del ensayo Nature recibió 1.369 papers, de ellos:

Sólo el 5% (71 artículos) de los autores aceptaron que se les aplicara el proceso de revisión abierta (open peer review).
De los 71 artículos (venidos de 15 áreas distintas del saber):
33 no recibieron comentario alguno.
Los 38 restantes tuvieron 92 comentarios distribuidos desigualmente: 8 artículos que recibieron 49 comentarios.
Al final, sólo 4 comentarios merecieron la calificación de técnicamente relevantes.

Para Golem, Antonio o Julen, como para los responsables de Nature, los resultados constituyen un fracaso. A mí, por el contrario, me parece un error un juicio de ese tipo, y me parece algo ingenua una interpretación así. El problema es que muchos de estos análisis parten de una cierta perspectiva determinista tecnológica. La que considera que las posibilidades técnicas se abren camino como un cortejo real que atraviesa fácilmente a la multitud que se abre a un lado y otro.

La revisión abierta basada en el uso de dispositivos como los wikis, los blogs, el RSS, los foros, etc. es un práctica compleja, a la que no se va a llegar únicamente instalando unas nuevas herramientas, porque es necesario todo un cambio en la práctica social de los científico, en su imaginario, en la adopción de un ideario colaborativo… desarrollar todo eso es un trabajo arduo y difícil. Por eso me fascinan en Internet los colectivos (formados por humanos y no humanos: software, servidores, máquinas, usuarios…) que funcionan, ya sea Menéame, Flickr, YouTube, Barrapunto… porque conseguir no sólo que el software funciones, sino que mantenga unidos, motivados, y sostenga la participación de los individuos es algo prodigioso. Ya vemos que Nature, con todo lo que es, no ha sido capaz de lograrlo.

Así que disiento con Antonio en su argumentación sobre este tema, y en su optimismo tecnológico en lo que se refiere a eso que él ha bautizado como ‘Ciencia 2.0’ (excelente el artículo publicado en mi+d con este título), nombre que me horroriza casi tanto como el de Web 2.0. Pero coincido absolutamente con la necesidad de explorar nuevas vías para la construcción del conocimiento científico. Conozco a Antonio hace algunos años y en los últimos meses (desde que hemos retomado nuestra relación) ha conseguido cautivarme con su pasión por desarrollar nuevas formas de hacer ciencia.

Una nueva forma de hacer ciencia, una ciencia abierta. Open Science. La argumentación de Antonio a favor de la Open Science es clara y tiene al menos dos pilares. Uno de estos pilares es una crítica al modelo científico de publicación basado en la revisión por árbitros/pare (peer review), un modelo con enormes déficit y defectos y con problemas acuciantes. El otro pilar tiene que ver con el nuevo escenario social, que reclama una mayor apertura de la ciencia, ya sea de unas disciplinas a otras disciplinas, de la Ciencia en mayúsculas a los ciudadanos, en minúscula, de los expertos a los legos, ya sea porque estos pueden aportar un conocimiento valiosísimo en ocasiones, ya sea por un imperativo moral y político que exige la desacralización del saber llamado experto y la incorporación de la ciudadanía a la producción y gestión del saber, lo que en el fondo significa la incorporación de los no-expertos a la política.

Todo esto desemboca en la Open Science, en lo que Antonio llama Ciencia 2.0, pero a mí me horroriza ese uso del ‘2.0′, porque parte de la idea falaz de una Web 2.0.

Open Science que significa Open Content, Open Data y Open Peer Review. Es decir: (i) publicaciones cuyos contenidos son abiertos y pueden ser distribuidos libremente porque los derechos de propiedad intelectual han sido cedidos (Open Content), (ii) datos brutos de las investigaciones abiertos, accesibles y en formátos estándares de forma que puedan ser usados y reusados por otros investigadores, por los revisores, etc. (Open Data) y (iii) un nuevo modelo de revisión que sea público, abierto y horizontal (Open Peer Review).

He recopilado material sobre Open Science en mi del.icio.us, en la categoría de Open Science.

Evento: Digital Methods for Qualitative Research in the Social Sciences

•Diciembre 18, 2006 • 1 comentario

Me llega por la lista de EtnoVirtual (gracias a Rubén Arriazu) esta convocatoria que parece interesante: un workshop sobre Digital Methods for Qualitative Research in the Social Sciences. No dan muchos detalles del evento. Estaremos al tanto de ello. Más información:
Digital Methods for Qualitative Research in the Social Sciences, 21 – 25 May 2007, Cardiff University, UK.

The first event will be held at Cardiff University
21-25 May 2007, It will be devoted to a review of qualitative research
in the digital age.

Topics include:

  • qualitative research in cyberspace

  • researching online communities

  • hypertext and hypermedia applications

  • computer-aided qualitative data analysis

  • studying computer-mediated communication.

The event will be in two parts. It will begin with a
high-level workshop with experts in the field and will be followed by a
training event for doctoral students and early-career researchers. The
second part will be led by key researchers and methodological experts. For more information, please consult the Call here

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De las ‘comunidades virtuales’, al activismo

•Diciembre 13, 2006 • 5 comentarios

El uso de Internet lleva a un mayor activismo social, a involucrarse en temas con los que antes no se tenía ningún compromiso. La participación en ‘comunidades virtuales’ lleva a desarrollar acciones offline. Eso es lo que dice el estudio/encuesta Digital Future Report 2007 (PDF), elaborado por el Center for the Digital Future, de la Annenberg School for Communication de la la University of Southern California. Llego a él por Antonio Fumero, que resume los resultados en Virtualmente real:

  • El 43 % de los internautas que se declaran miembros de alguna comunidad virtual dicen considerarla tan importante como cualquier comunidad o red social tejida en el mundo material.
  • Alrededor de la quinta parte de los miembros de esas comunidades virtuales afirman llevar a cabo acciones offline relacionadas con esas comunidades online, al menos una vez al año.
  •  Cerca del 44 % de los miembros de comunidades online dicen participar más en actividades de acción social desde que pertenecen a las mismas.

Y justo esta mañana leo un par de post de Javier de la Cueva sobre las nuevas sentencias judiciales contra el canon de los CD. La última ha sido dictada por un juzgado de Las Palmas de Gran Canaria, que obliga a la que le devuelvan a Tinguaro González los 0,88 euros del importe del canon a un DVD (creo que es un DVD). Lo ridículo de la cantidad que debe ser devuelta pone más en evidencia lo simbólico el acto. Y Javier de la Cueva  lo explica, porque ha sido él el artífice que ha promovido  esas demandas a través de su iniciativa para demandar el canon. Después de tres sentencias que obligan a devolver el canon, la plataforma formada por empresas Todos contra el Canon parece que quiere montar una asociación, y De la Cueva explica por qué esto es un error, y nos devuelve a los resultados del estudio anterior sobre el activismo:

El segundo motivo es el del aprendizaje. Si algo ha demostrado el proyecto de la “Demanda contra el canon” es que una comunidad virtual es mucho más poderosa que una asociación.

Si la asociación para recuperar la exención del canon fuera creada por quien nada supiera de Internet, existiría una excusa. Pero cuando quienes se dicen expertos en Internet proponen una asociación en lugar de una comunidad virtual y un proyecto abierto, además de demostrarnos su poca pericia nos están indicando que no han aprendido nada.

Hay dos detalles muy interesantes sobre el informe. Por un lado, se habla de ‘mundo online’ y ‘mundo real’, una distinción que yo aborrezco. Para quienes estudian Internet, sus comunidades, sus culturas y sociedades, esa dicotomía es un punto de paso obligado. O la tomas, o la dejas. Optar por ella te sitúa teóricamente, lo mismo que rechazarla. Y no hay posición neutra. Yo la aborrezco porque creo que en lugar de ayudarnos a comprender lo que ocurre lo enmaraña todo. En realidad, esa dicotomía mundo online/mundo real es una reproducción de la anterior división entre mundo virtual/mundo real, que ya todos hemos abandonado. En el informe aún quedan regustos de esa idea de lo virtual, usan el término de mundo online, y sin embargo después siguen hablando de comunidades virtuales’, ¿virtuales en qué sentido si sus efectos son más ‘reales’ que los que produce la televisión? Esa dicotomía es la que después nos obliga a hacer malabarismos como el titular de Antonio: ‘Virtualmente real’. No nos ayuda a comprender porque hace más difícil entender cosas como las que muestra el informe, que lo online está imbricado en nuestras vidas como un elemento más. Eso no significa que lo virtual no exista como categoría, pero en todo caso, si aparece en nuestros estudios, lo que tenemos que hacer es explicarlo: cómo se construye lo virtual?, ¿cómo son capaces los usuarios de juegos, MUD, etc, crear la virtualidad frente a la pantalla?, explicarlo, y no asumirlo como punto de partida.

En cualquier caso, frente a esa dicotomía, que cada uno escoja, y que cada palo aguante su vela. Y después que soporte el chaparrón.

Etnografía de las conexiones heterogéneas, Christine Hine dixit

•Noviembre 30, 2006 • 2 comentarios

¿Hay algún elemento distintivo en la etnografía virtual?, o la etnografía virtual es únicamente la misma etnografía clásica con un nuevo objeto de estudio: Internet. Christine Hine dejó en el aire estas preguntas tras finalizar su conferencia magistral que dió el pasado martes 28 de noviembre en la UNED. Organizada dentro del marco del Congreso del OCS por el proyecto Etnovirtual. Podéis escucharla y ver las transparencia en TeleUned. Está genial, aunque alguien con muy mala leche ha dicho por ahí que es un nombre poco serio, teleuned, teletuby, tele… Profesora de la Universidad de Surrey (Gran Bretaña), Christine Hine es una de las investigadoras más reconocidas en el ámbito de los estudios de Internet, concretamente en el ámbito de la etnografía, y una mujer simpática, aunque de primeras cuesta entrarle, al cabo del día terminamos echándonos unas risas con ell. Con el título de ‘Virtual Ethnography: directions and connections’, Hine hizo una presentación de la investigación que ha realizado durante los últimos tres años. Una etnografía que arranca desde el Museo de Historia Natural de Londres, para seguir a través de conexiones heterogéneas las prácticas de clasificación y digitalización que realizan los botánicos y responsables del museo. Su obra publicada en el año 2000, ‘Virtual Ethnography‘ (Sage, traducido al español, ‘Etnografía virtual’, UOC, 2004], constituye una referencia para el estudio social y antropológico de Internet. Recientemente ha editado un nuevo libro titulado Virtual Methods: Issues in Social Research on the Internet‘ (Oxford, 2005) en el que se proponen diferentes aproximaciones metodológicas para el estudio cualitativo de Internet. Y el año próximo aparecerán dos nuevos trabajos, un artículo en el Journal of Computer Mediated Communication (JCMC) titulado ‘Connective ethnography for the exploration of e-science y un volumen editado por MIT Press con el título ‘Systematics as cyberscience: computers, change and continuity in science‘.